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Reiki ¿Que es Reiki?
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Los Niveles Reiki

A finales del siglo XIX, tras años de estudios e incesantes investigaciones, el Dr. Mikao Usui redescubrió el Reiki, un masaje de curación fundamentado en la imposición de manos y que aparece mencionado en los Sutras Sánscritos, que tienen mas de dos mil años de antigüedad.
 
Reiki es una palabra japonesa. La silaba rei identifica la energía omnipresente, ilimitada e inagotable, y ki es la fuerza interior de cada ser humano.
El Reiki es la energía absoluta, que mueve todas las cosas y las relaciona entre sí, es la fuerza que fluye en todo ser vivo, que lo hace crecer y lo mantiene vivo.
Como Reiki se conocen también los métodos de ayuda para la transmisión de esta energía. Es una aplicación terapéutica natural y muy fácil de aprender, que nos permitirá convertirnos en el canal transmisor de la energía que fluye a través de nuestras manos.
 
No se puede olvidar, sin embargo, que el Reiki, como otras terapias, siempre complementa un tratamiento medico, pero nunca lo sustituye. Es necesario consultar la opinión de un especialista antes de iniciar su aplicación.


En la foto Aurora Sanchez y María G. Castillo

 
EL SISTEMA USUI DE REIKI
 
El conocimiento del Reiki estaba reservado en un principio a sacerdotes y personas elegidas, que demostraban un aprendizaje suficientemente probado y una madurez espiritual y mental. El extenso trabajo de Mikao Usui creo las condiciones necesarias para convertir en asequible el conocimiento del Reiki.
 
 El Sistema Usui se basa en la transmisión de la energía curativa mediante la imposición espontánea de las manos, sin concentración previa. Durante siete años, el Dr. Usui estuvo trabajando intensamente con los mendigos de Kyoto. Esa labor le permitió extraer dos importantes conclusiones. Por un lado, era necesario abandonar las costumbres que causaban la enfermedad. Por otro, la efectividad del intercambio energético era mucho mayor si se producía entre las dos personas que participan y no en una sola dirección.
 
 Después de muchos años de intensas experiencias, el Dr. Usui decidió crear el método que le permitiría transmitir sus conocimientos y mostrar el camino de la curación natural a otras personas, dispuestas a aceptar la responsabilidad de profundizar en el estudio y la aplicación del Reiki.


 
EL APRENDIZAJE DEL REIKI


 
El Reiki es un método de curación sencillo y fácil de aprender. Necesitamos un maestro experimentado que nos introduzca en el método y nos acompañe en las primeras prácticas. Aunque un seminario de introducción es suficiente para saber como y donde imponer las manos, es necesario atravesar por tres niveles para convertirse en maestro.
 
Nivel I: iniciación
 
El primero de ellos es la iniciación (o armonización) y esta al alcance de cualquiera, ya que no necesita ningún tipo de experiencia previa. La persona adquiere la capacidad de transmitir energía, abriendo así el canal de curación y redescubriendo su capacidad de ser de manera absolutamente consciente. Gracias a este canal será capaz de captar la energía omnipresente en todas las cosas. La armonización se realiza sumergiéndose en un proceso de preparación, purificación y sintonización de la energía individual con la Fuerza Universal de la Vida. Tras esto se alecciona al iniciado sobre el uso de la energía y la imposición de manos. El primer grado de Reiki actúa más específicamente sobre el cuerpo físico, armonizando el organismo y su metabolismo, en particular los sistemas hormonales e inmunológicos.

Nivel II: profundización
 
Una vez superado por completo ese nivel, se pasa al segundo. En él se enseñan los símbolos del Reiki y las técnicas específicas a las que se debe recurrir para aumentar la energía disponible, proporcionar sanación mental y emocional y aplicar tratamientos a distancia. Mediante los símbolos que el Dr. Usui descifro se puede acceder al punto de unión entre los condicionamientos psíquicos y los problemas físicos. El practicante de Reiki considera que el origen de todo mal esta en la psique y, por lo tanto, si se consigue un cambio de actitud del paciente se fomentara su capacidad de curación y le permitirá liberarse de tensiones y de emociones reprimidas, proporcionándole un medio para eliminar las causas de su enfermedad.

Nivel III: maestría
 
El último nivel es el de maestría. Para acceder a este estado, es necesario un año de experiencia en la etapa de profundización. Aquí la conexión con la Fuerza Universal de la Vida es todavía mayor y la persona que la alcanza ya es capaz de transmitir sus conocimientos e iniciar en el Reiki a aquellos que lo deseen. Es importante tener claros los motivos por los que se quiere ser maestro y las responsabilidades que conlleva.
 
SIEMPRE POSITIVO
 
El Reiki nunca puede actuar de forma negativa. Aunque sus efectos terapéuticos siempre son beneficiosos, varían de unas personas a otras. Sin embargo, en todos se aprecia una armonización global. Por citar algunos de estos efectos se puede hablar de estimulación de las fuerzas intrínsecas de autocuración, alivio de dolores y tensiones, mayor vitalidad física y anímica, calma mental y tranquilidad de espíritu.

Dado que el Reiki actúa a nivel físico, mental, emocional y espiritual, sus indicaciones son prácticamente ilimitadas. Soluciona trastornos y molestias corporales, disfunciones metabólicas, dolores agudos y crónicos, enfermedades infecciosas o degenerativas, tensiones musculares, estados de depresión y falta de vitalidad… Incluso, yendo un poco mas allá, acelera el proceso de consolidación en lesiones traumáticas (una fractura, por ejemplo), estimulando las fuerzas de regeneración orgánicas, las heridas se cicatrizan mas rápidamente y las quemaduras se curan sin dejar infecciones o cicatrices antiestéticas.
 
El Reiki actúa siempre globalmente, a todos los niveles, fluyendo hacia las raíces de nuestro malestar. Se extiende por todo el cuerpo reduciendo el estrés y produciendo la reactivación de sentimientos que se encuentra reprimidos o disimulados. Según la importancia de los bloqueos y las tensiones en los diferentes canales de energía, podemos comprender, percibir y nombrar las razones mentales y emocionales del trastorno.

Una sesión normal de Reiki suele durar una hora y es conveniente no excederse de este tiempo. Existe también un tratamiento corto, entre quince y treinta minutos, indicado especialmente por personas mayores, que necesitan tiempo para acostumbrarse, y niños, que no tienen paciencia suficiente para una sesión normal. Por breve que sea el tratamiento, los resultados serán evidentes aunque no se producirán siempre de inmediato.

 

 







 

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